Las actuaciones previstas en el Plan General de Ports IB permitirán afrontar los efectos del cambio climático en el horizonte 2045

11/06/2021, 12:11

/ Ports IB y la Universidad Politécnica de Cataluña presentan las conclusiones del estudio de adaptación al cambio climático de los puertos Baleares
/ A pesar de la buena situación de partida, es necesaria la planificación de medidas de adaptación para asegurar la sostenibilidad de las infraestructuras portuarias
/ El estudio está ligado a la redacción del Plan General de Ports de les Illes Balears

Ports de les Illes Balears ha presentado hoy los resultados del estudio de adaptación de los puertos autonómicos al cambio climático necesario para la redacción del Plan General del ente público. El estudio evalúa los factores de riesgo asociados al cambio climático a medio y largo plazo que podrían afectar a los puertos de las Illes Balears y propone medidas generales de adaptación para evitar sus efectos.

El cambio climático afecta a las costas y los puertos debido a la subida del nivel del mar, los posibles cambios en las alturas y direcciones del oleaje, así como por las variaciones en las mareas meteorológicas (provocadas por condiciones meteorológicas extremas como tormentas o borrascas).

Este análisis ha sido realizado por el Laboratorio de Ingeniería Marítima de la Universidad Politécnica de Cataluña · BarcelonaTech, un centro de investigación (CER) de reconocido prestigio internacional dentro de la estructura del Departamento de Ingeniería civil y ambiental de la Escuela de Ingeniería Civil de Barcelona.

Los resultados de esta investigación permitirán adaptar el dimensionamiento y el enfoque de las propuestas de actuación del Plan General que Ports IB está redactando actualmente.
El documento establece, por un lado, dos marcos temporales consensuados por la comunidad científica para estudiar el cambio climático: el año 2045 y el año 2100. Y utiliza dos supuestos basados en diferentes escenarios de emisiones de CO2, uno más optimista, en el que las emisiones se mantienen estables y por lo tanto el incremento de la temperatura global y el crecimiento del nivel del mar es menor y otro, en el que las emisiones siguen aumentando y los efectos negativos crecen exponencialmente.

A partir del grado de exposición, la peligrosidad y la vulnerabilidad de los puertos analizados, el estudio establece los 5 principales riesgos que los puertos baleares han enfrentarse:
• La operatividad los muelles y pantalanes
• El rebasamiento de los diques portuarios por el oleaje
• La estabilidad estructural de los diques portuarios
• La agitación dentro de la zona portuaria
• Y el aterramiento o pérdida de calado de los puertos

El estudio concluye que, aunque los puertos de las Illes Balears, en general están preparados para afrontar los efectos del cambio climático en el año 2045 en el escenario más optimista, es importante prever acciones de adaptación para el horizonte del 2100 en ambos escenarios debido al aumento del nivel del mar.
Los principales resultados del estudio son:

• El mayor riesgo para los puertos es la pérdida de operatividad de los muelles debido a la subida del nivel de mar. Hay que recordar que, en los escenarios utilizados, las subidas medias previstas son las siguientes:
• RCP4.5 Escenario optimista al 2045: 18 cm
• RCP4.5 Escenario optimista al 2100: 47 cm
• RCP8.5 Escenario pesimista al 2045: 25 cm
• RCP8.5 Escenario pesimista al 2100: 88 cm

Los puertos autonómicos están, en general, bien preparados para afrontar los efectos de la subida del nivel del mar en el horizonte 2045, con un 91% de los puertos escenario optimista y un 73% en el escenario pesimista entre los niveles de riesgo bajo, muy bajo o cero. Esta situación se puede complicar bastante al año 2100, llegando a un 52% de los puertos en el máximo riesgo de inoperatividad en el escenario optimista y hasta un 88% de en el escenario pesimista. Este problema se minimiza sensiblemente en el caso de los pantalanes dada a la existencia de muchos de puertos con pantalanes flotantes.

• El rebasamiento de los diques portuarios por el oleaje es el segundo riesgo más importante para los puertos gestionados por Ports IB ya que los hace vulnerables a los temporales y puede derivar en problemas de agitación interior que afectan a las instalaciones portuarias. Aun así, en el año 2045, sólo 3 puertos podrían estar en una situación de riesgo alto y uno en riesgo muy alto.

• La agitación consiste en la variación del nivel del mar en la lámina de agua abrigada que se produce por la interacción de las olas con los diferentes elementos que configuran la geometría del puerto. Su cálculo resulta de vital importancia ya que afecta a la seguridad en el desarrollo de las operaciones de las embarcaciones en el puerto (atraque, estiba y permanencia), determinando en gran medida los niveles operativos de la misma. Debido a la agitación, también se ven afectadas las estructuras de defensa exterior, muelles, protecciones, amarres, etc. Dada la complejidad, el estudio se ha concentrado en los puertos de gestión directa concluyendo que el 86% en el escenario más optimista y el 79% en el más pesimista tienen un riesgo bajo o inferior.

• En cuanto a la estabilidad de las infraestructuras portuarias, se trata de un riesgo que depende especialmente del oleaje, así como del aumento del nivel del mar, que puede favorecer la llegada de olas más altas. El nivel de riesgo es similar en todos los escenarios y a corto plazo, entre el 76% y el 82% de los puertos tienen el riesgo bajo, muy bajo o nulo.

• Por último, en relación a las posibilidades de aterramiento o pérdida de calado de los puertos autonómicos, si bien se trata de un problema conocido y recurrente en las infraestructuras portuarias baleares, en general el riesgo se mantendrá similar en todos los escenarios futuros e incluso podría disminuir, según las previsiones más pesimistas dado el aumento del nivel de mar.

De este análisis se puede concluir que la subida del nivel del mar representa el mayor riesgo para nuestros puertos dada la concatenación de sus efectos como la inoperatividad de muelles y pantalanes, el rebasamiento por oleaje de los diques portuarios y la generación en consecuencia de problemas de agitación interior y de estabilidad de las infraestructuras portuarias.

Aunque los riesgos son reales, ya existen medios técnicos para llevar a cabo las medidas de adaptación necesarias para enfrentar estos problemas.

De hecho, en paralelo al desarrollo de este estudio, Ports IB, junto con los científicos de la UPC, avanza en la definición de las actuaciones que, en el contexto del Plan General, darán respuesta a las problemáticas derivadas del cambio climático. Aunque cada puerto será analizado de forma específica en base a sus peculiaridades y necesidades concretas, y que cada proyecto deberá pasar su correspondiente tramitación medioambiental y administrativa, el Plan General propone un marco de referencia para los próximos 15 años, en el que se contemplan actuaciones como:

• la mejora de las condiciones de abrigo,
• la reorganización de espejos de agua ya abrigados,
• el aumento de la cota de coronación de muelles y la sustitución de pantalanes fijos por flotantes para evitar su inoperatividad,
• el recrecimiento de diques o la construcción de elementos como botaolas, bermas o diques sumergidos para eludir el sobrepasamiento y mejorar su estabilidad estructural,
• la modificación de dársenas y contradiques para mejorar las condiciones de agitación interior,
• o la construcción espigones o rampas de arena para evitar el aterramiento.

Así, la línea que seguirá el Plan General será la de plantear medidas que resuelvan las carencias que pueda tener el sistema portuario balear, mejorando y optimizando el funcionamiento de las instalaciones portuarias existentes sin realizar ampliaciones ni construir nuevos puertos ya que, con la previsión necesaria y la planificación de proyectos específicos, Ports IB podrá garantizar la operatividad de sus instalaciones y enfrentar los efectos del cambio climático de forma eficiente y sostenible.