Ports IB hace público el informe de Evaluación del tráfico comercial del Puerto de San Antonio

23/10/2020, 15:06

El estudio realiza un análisis comparativo entre los escenarios con y sin tráfico portuario comercial desde un punto de vista técnico, económico, social y medioambiental.

Ports de les Islles Balears ha hecho públicas hoy las conclusiones del Informe de Evaluación del tráfico comercial del Puerto de San Antonio encargado por el ente a la consultora MCValnera con el objetivo de analizar los beneficios e impactos del tráfico marítimo regular en el puerto ibicenco.

El consejo de administración de Ports IB decidió el pasado febrero de 2019 suspender de forma provisional el tráfico regular de vehículos y mercancías en el Puerto de San Antonio hasta el final del año 2020. El mismo órgano determinó la necesidad de evaluar las afecciones del tráfico portuario en el Puerto de San Antonio para ponderar el posible levantamiento anticipado de esta medida. Este estudio realiza un análisis comparativo entre los escenarios con y sin tráfico portuario comercial desde un punto de vista técnico, económico, social y medioambiental para servir de herramienta objetiva para tomar una decisión conjunta con el resto de las administraciones afectadas por el restablecimiento del tráfico comercial.

Desde el punto de vista portuario, el estudio comienza destacando el hecho de que el Puerto de San Antonio es la instalación portuaria de la isla de Ibiza y del conjunto de Baleares más cercana a la península. Este hecho le otorga un carácter estratégico para el conjunto de la isla de Ibiza así como para la comunidad autónoma, tanto por su capacidad de ser una infraestructura de apoyo a las necesidades de transporte insulares, como por representar un refugio potencial en circunstancias de emergencia. De hecho, esta condición es recogida por la Ley de ordenación del transporte marítimo de las Islas Baleares, definiendo el puerto de San Antonio como un puerto de interés estratégico para las islas Baleares.

En este sentido, el estudio reflexiona sobre la idea de que, al eliminar definitivamente el tráfico comercial del Puerto de San Antonio, dotado de un muelle comercial y una moderna Estación Marítima, Ibiza vería seriamente comprometida su capacidad de transporte de pasajeros y mercancías, dependiendo exclusivamente del puerto de la Villa de Ibiza, un escenario poco recomendable, especialmente teniendo en cuenta la congestión del puerto estatal y las previsiones de crecimiento de la demanda.

Por otra parte, el estudio realiza una cuantificación detallada de lo que supone el transporte marítimo regular para contextualizar sus impactos dentro de la actividad global que se realiza en toda la bahía. En este sentido, el informe confirma que, del total anual de pasajeros marítimos que transitan en la bahía de San Antonio, sólo el 25% procede del transporte regular, correspondiendo el restante 75% a un tráfico mucho más intensivo y temporal como es el de las golondrinas, los charters o la navegación recreativa. Por otra parte, el estudio destaca que el transporte comercial regular sólo realiza el 2% de las escalas anuales que recibe el Puerto de San Antonio, haciendo patente que el grueso de la actividad marítima corresponde al resto de embarcaciones que operan en el municipio.

 En este sentido, el informe desglosa los siguientes datos recogidos durante el año 2019:

  • Tráfico comercial: 100.000 pasajeros, 25.000 vehículos y 300 escalas. El tráfico de vehículos se encuentra compuesto principalmente por coches en régimen de pasaje, en un 93% sobre el total, mientras que el de camiones representa únicamente el 0,2%. Tiene un carácter marcadamente estacional, concentrándose en los meses de verano el 95% de las llegadas.
  • El tráfico náutico-recreativo supone, de media, un total de 4.800 escalas anuales de embarcaciones en tránsito, repartidas aproximadamente en un 50% entre el Club Náutico y los pantalanes de gestión directa por Ports IB. También ostenta un marcado carácter con tiempo de estancia en el entorno de los 10 días en temporada alta y 80 días en temporada baja.
  • El tráfico interior (golondrinas) supone un total de 13681 escalas anuales, desarrollando un tráfico de 300.000 pasajeros aproximadamente.

En referencia a los impactos medioambientales, y en lógica relación con las cifras antes mencionadas, el informe concluye que el tráfico comercial no es la fuente de contaminación más importante de la bahía de San Antonio y que sus impactos son fácilmente reversibles dada la capacidad de acción y decisión de Ports IB sobre las características de la flota comercial, así como sobre su comportamiento.

En este sentido, el informe señala que:

  • La totalidad de playas en el entorno del puerto en la bahía de San Antonio han sido declaradas playas aptas para el baño en la temporada 2019, según el calendario realizado por el Programa de vigilancia y control de las aguas de baño de las Islas Baleares.
  • Según el Estudio del estado ecológico de las masas de agua costeras de las Islas Baleares realizado el 2017, la valoración biológica y fisicoquímica de las aguas de la Bahía de San Antonio es buena.
  • La población de Posidonia oceánica se concentra principalmente en la bocana del puerto y en la zona de fondeos regulados, no en las inmediaciones del muelle comercial ni en la zona de maniobra de ferris.
  • La existencia de fondeos irregulares de embarcaciones náutico-recreativas en la bahía de San Antonio, afecta severamente sobre la biodiversidad del lecho marino por medio del lanzamiento de "muertos en el mar". Este hecho incumple lo dispuesto en el Decreto 25/2018, de 27 de julio, sobre la conservación de la posidonia oceánica en las Islas Baleares, que establece en su artículo 4.1.a) la prohibición de "Las actuaciones sobre la Posidonia oceánica consistentes en la pesca de arrastre en aguas interiores, las extracciones de áridos, el vertido de materiales dragados y el fondeo incontrolado".
  • El tráfico marítimo total del puerto ha supuesto la emisión de 5.614 toneladas de CO2 durante el 2018 en la Bahía de San Antonio. De este total, el tráfico náutico-recreativo con 1.048,6 ton y el tráfico interior (golondrinas y actividades turísticas) con 3.958,3 ton son los responsables del 89,2% de del total de estas emisiones. El tráfico regular, por el contrario, sólo es responsable del 10,8% del total de gases de efecto invernadero fruto de la actividad portuaria.

Por otra parte, el estudio analiza dos de las principales quejas que el tráfico comercial había generado a nivel social: el ruido y el oleaje provocado por los grandes buques. En este sentido, el informe indica que, en términos de contaminación acústica, el tráfico comercial genera un nivel sonoro máximo a pie de muelle de 44,5db, cuando la normativa municipal establece que los niveles se mantengan entre los 55 y los 65 dB . Por otro lado, en relación con el oleaje que los grandes buques pueden llegar a generar en las playas del municipio, el estudio demuestra que definiendo una velocidad máxima de entre los 10-15 nudos, el impacto quedaría sensiblemente aliviado haciéndolo poco perceptible para bañistas y navegantes.

Por último, desde el punto de vista socio-económico, el estudio destaca las importantes inversiones que Ports IB ha realizado para desarrollar el tráfico comercial en San Antonio durante los últimos 15 años, superando los 3,9 millones de euros, así como los más de 2 millones que se prevé invertir a corto plazo. Unas inversiones necesarias, según el estudio, desde la perspectiva de que los puertos son infraestructuras portuarias estratégicas en los territorios insulares, convirtiéndose en una de las bases principales para el desarrollo de las comunicaciones y el transporte de las personas.

El documento subraya también al hecho de que biza se ha convertido en la única isla en el terreno nacional en disponer de un único puerto para el desarrollo de la actividad del transporte marítimo (a costa de la de Formentera, por motivos obvios de tamaño) tanto sea en un puerto de interés general como autonómico, dado que en el conjunto del territorio español, todas las islas cuentan con, al menos, dos puertos para la conexión marítima de mercancías y pasajeros.

En este sentido, el estudio apunta que la opción de restringir la alternativa de transporte en la isla de Ibiza a un único puerto podría ser una medida totalmente contraria una gestión eficaz del territorio, a la prevención en materia de seguridad y a la planificación del correcto funcionamiento económico y social de la isla. De hecho, el documento aporta una evaluación cuantitativa de los efectos del hecho de haber desviado los tránsitos comerciales desde San Antonio hasta Ibiza. Esta decisión se ha traducido en unos costes de transporte directos y externos cifrados en 1,43 millones de euros.

Por último, el informe utiliza la metodología MEIPOR 2019, alineándose con las recomendaciones de la Unión Europea en materia de gestión de inversiones, proyectos y actividades económicas con criterios de servicio público o de interés general. Este enfoque analiza las inversiones no sólo desde la perspectiva de la rentabilidad financiera, si no como inversiones económicas productivas. En base a esta metodología, la rentabilidad económico-social de la reanudación del tráfico comercial en el Puerto de San Antonio supondría un beneficio global de 52,5 millones de euros durante los próximos 10 años.

En base a toda esta información, el informe concluye que la opción más adecuada sería levantar la suspensión temporal del tráfico comercial. Esta afirmación se sustenta sobre la constatación de un balance superior de aspectos positivos sobre el conjunto de la sociedad y su economía derivados del tráfico comercial, que negativos sobre la afección de esta actividad sobre el medio ambiente y sobre la vida cotidiana del municipio. De hecho, según la evaluación realizada, el tráfico marítimo comercial no genera impactos negativos significativos sobre el municipio de San Antonio, la isla de Ibiza y el conjunto de su sociedad, siendo, además, inferiores a los impactos generados los restantes tráficos desarrollados en el puerto (tráfico interior y náutico-recreativo).

Por otra parte, el estudio recuerda que no sólo las afecciones provocadas por el tráfico comercial deben ser consideradas, sino que también se debe tener en cuenta el carácter estratégico de la infraestructura portuaria, tal y como ha reconocido recientemente el primer Hoja de Ruta para la Transición Energética de la isla de Ibiza elaborado por el equipo de Transición Energética Ibiza, en colaboración con ayuntamientos y consejo insular y enmarcado dentro del programa europeo "Clean Energy for EU Islands "(Energías Limpias UE por las Islas).

Adicionalmente, el informe incluye una propuesta de medidas correctoras que podrían repercutir en una mejora de las condiciones ambientales actuales de la bahía y que Ports IB ya está analizando en detalle con el fin de asegurar el desarrollo sostenible del Puerto de San Antonio y de potenciar las sinergias con el municipio de San Antonio.