La presidenta entrega a los pescadores el nuevo edificio de la lonja de Sóller

18/07/2019, 15:01

La intervención de Puertos IB, con una inversión global de un millón, incluye la urbanización de la zona con una nueva instalación eléctrica

La presidenta del Govern de les Illes Balears, Francina Armengol, junto con el conseller de Movilidad y Vivienda, Marc Pons, ha entregado hoy las llaves del nuevo edificio de la lonja del Port de Sóller a la cofradía de pescadores del municipio. Ha recibido las llaves el patrón mayor de la cofradía, José Juan Mayol Albertí. También han asistido la consellera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Mae de la Concha, y el alcalde de Sóller, Carles Simarro, entre otras autoridades.

Con la entrega del edificio a los pescadores se cumple con el compromiso adquirido el pasado mes de octubre, cuando la presidenta se puso la primera piedra y se aseguró que la nueva lonja de pescadores sería una realidad este verano. Esta nueva instalación es una reivindicación histórica de la cofradía de pescadores de Sóller. El sector pesquero llevaba décadas reclamando un punto de venta directo que ahora, al fin, podrá tener. “Del trabajo bien hecho salen buenos resultados”, ha recalcado Armengol, y ha destacado que se ha cumplido con la palabra dada, un hecho que “permite demostrar que la legislatura pasada fue intensa y con muchos cambios” y que “se van viendo los frutos a medida que se consolidan aquellas cuestiones que se iniciaron hace cuatro años”.

El Govern, para ejecutar este reclamado proyecto de la lonja, así como para urbanizar la zona adyacente y reformar la instalación eléctrica, ha hecho una inversión de casi 1 millón de euros, de los cuales 680.231,21€ se han destinado al edificio de pescadores y la urbanización adyacente y 286.362,98€ a la reforma y la adecuación de la instalación eléctrica del Port de Sóller.

Armengol ha subrayado que “tenemos en la lonja un punto de venta de pescado acabado de pescar” y con unas instalaciones “muy nuevas y dignas que darán cobertura a las barcas de Sóller”. En esta dirección, ha reivindicado el apoyo que desde el Govern se da al sector primario y al sector pesquero.

Las obras de la lonja se iniciaron el 1 de octubre y han finalizado el 8 de julio. Este edificio, donde se alojará la actividad pesquera, cuenta con una superficie total de 409,73 m2 y se divide en tres zonas: un espacio para la actividad de pesaje y venta, acompañado de los espacios auxiliares necesarios (cámara y almacén de hielo), otra zona que se utilizará como almacén de redes para los pescadores y , finalmente, una oficina, vestuarios y baños.

La actuación se complementa con la adecuación de un aparcamiento público, que ya está operativo, y delimita el área con el comienzo de la zona de concesión contando con un total de 68 plazas de aparcamiento.

También se ha adecuado y renovado la instalación eléctrica del Port. Se han sustituido los cuadros eléctricos generales de distribución y protección y se han instalado otros nuevos sobre las torretas de servicios de hormigón existentes. Igualmente, se ha hecho una reforma del alumbrado público exterior, instalando luminarias con tecnología led, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética de la instalación.

Además, también se han sustituido las torretas de servicios instaladas sobre los diferentes pantanos y parte de los conductores eléctricos existentes en montaje subterráneo. Finalmente, se ha instalado una nueva línea eléctrica de alimentación de la oficina de información turística municipal. Todas estas reformas se han hecho con el objetivo de tener unas instalaciones más seguras, adaptadas a la reglamentación electrotécnica vigente y con mejora de la eficiencia energética.

Para desarrollar el proyecto de construcción del edificio de pescadores y adecuar toda la zona, la Conselleria de Movilidad y Vivienda, a través de Puertos IB, rescató más de 4.300 m2 de suelo que tenía cedidos en concesión al Club Náutico del Port de Sóller para destinarlos a uso público. Se llegó a un acuerdo que así lo permitió, dando de este modo prioridad a convertir la zona en un espacio público.